viernes, 16 de mayo de 2008

CALICHE




Cipriano Pañeda López nacido en Oviedo el 16-01-1908


Desde Asturias siempre, y sin excepción, vinieron a Ferrol futbolistas de alto rendimiento y honda pegada en la memoria colectiva del racinguismo. Cipriano Pañeda López (Oviedo, 16-01-1908) fue uno de ellos. Defensa serio, rocoso y decidido, muy noble y regular, excelente lanzador de penaltis (bien aleccionado por José Planas en esa faceta sólo dos veces falló desde los once metros, en la famosa "Batalla de los Lacones" delante del D. La Coruña y en un partido liguero ante el Mallorca) con un liderazgo natural en el vestuario verde que le hizo ser dignísimo sucesor de "buques insignia" como Cancela, Rivera, Basterrechea o Silvosa; trajó al club departamental toda la experiencia de tener jugado con ilustres del fútbol español como el gran goleador Isidro Lángara, el fenomenal guardameta Óscar Álvarez, o el catalán Ricardo Gallart (con el que coincidió en el Racing), Barril, Casuco, Caramelero o Galé. En definitiva, aquél Oviedo conocido por su "delantera eléctrica" que hizo historia en los años anteriores a la Guerra Civil española.

En 1927 dió el salto al histórico club azul desde la modesta Sportiva Ovetense y se convertió en uno de sus hombres habituales. Tras casi diez años en el Oviedo, "Calichi" (así era conocido en Asturias) llegó a Ferrol en 1937 y ya no abandonaría el club verde hasta diez años después, cuando, con casi cuarenta años, se retiró del mundo del fútbol. Fue el gran capitán verde en los años de la postguerra, un clásico "con mando en plaza" imprescindible en la retaguardia ferrolana.

Era muy disciplinado y solidario, comprometido con el equipo y el club en los buenos y en los malos momentos, y se cuidaba mucho físicamente, uniendo a su fuerza natural un perfil de deportiva caballerosidad, modélica para sus compañeros y admirable para los aficionados del Inferniño. Hizo inolvidables parejas defensivas con José Vara "Portugués", Benito Pérez "Moreno" o el cántabro Gumersindo Sobrino. Con el Racing ganó dos campeonatos regionales (1937-38 y 1938-39) y fue subcampeón copero (1938-39). Incluso ocupó el puesto de entrenador mediada la temporada 1939-40 cuando Isidro Corral, a la sazón "mister" racinguista, fuera sancionado por no tener la licencia en regla para poder dirigir en la 2ª División.

En suma, Caliche fue uno de los inmortales en la gloriosa historia del Racing, forjada con deportistas de carne y hueso como este formidable defensa asturiano.

Fuente : Circulo Racinguista