viernes, 16 de mayo de 2008

PORTUGUÉS




Jose Vara Martínez nació en Vila Nova de Gaia (Portugal) el 08-10-1913.


De padre gallego y madre portugesa, muy temprano empezó a ser conocido como “Portugués”. Jugó en el Unión Sp. C., de Lavadores; Racing C. San Lorenzo, de Santiago; Lugo Sp. C.; Racing Ferrol F.C./C. Ferrol (1938-42; 1947-49); y R.C.D. La Coruña (1943-46).

Era un defensa contundente, ambicioso, sólido y regular, de gran poderío físico, rápido de reflejos y un empuje que le hizo aportar mucho en labores ofensivas. De esa forma, en no pocas veces actuo como extremo zurdo. Ya en el Lugo Sporting demostrara sus cualidades como “back” difícil de superar. En 1935-36 el equipo lucense estuvo a punto de ser campeón de Galicia y una de las claves fue el trabajo defensivo de Portugués.

El Racing le botó las redes en 1937-38, cuando empezaba a tomar forma una plantilla que en dos años ganaría dos campeonatos regionales, uno de ellos invicto, y llegaría a una final copera. Portugués fue parte de ese Racing dominador del fútbol gallego del período 1937-39, haciendo una destacada pareja en la retaguardia con Caliche. Pero tamién como importante elemento de ataque está el de Vila Nova de Gaia entre los mejores delanteros verdes. Y su disparo a puerta, sus incursións por la banda izquierda y la brega constante que le ponía siempre a la empresa hizo de él una pieza notable junto a gente como Gené, Porta, Nicolá, Miranda o Landeta.

Despues de la temporada 1941-42 se marchó al D. La Coruña, donde estuvo cuatro años fructíferos integrando un trío defensivo notable junto a Pedrito (inconfundible por el paño blanco que llevaba en la frente) y con el mítico Acuña bajo los palos.

En su retorno a Ferrol, a la conclusión de la temporada 1945-46, aportó veteranía, experiencia y pundonor hasta el último partido, en esta ocasión compartiendo la defensa con otro “grande” de la historia racinguista, el cántabro Sobrino.

El 9 de mayo de 1948 jugó en su ultimo encuentro de verde, ante el Celta, en el Campeonato de España, es decir, en el “torneo del K.O.”. Con su adios iba cambiando la “vieja guardia” que el formaba junto a los Caliche, Fontela, Ortiz, Porta o Sobrino.

Al retirarse fue objeco de un homenaje del D. La Coruña. Siempre se lamentó de que en la ciudad herculina se le concediera una medalla al mérito deportivo y el club ferrolano no tuviese con el un reconocimiento semejante. Es sabido que en los “pequeños” detalles, y sólo en ellos, está siempre la grandeza de un club.


Fuente : Circulo Racinguista