viernes, 16 de mayo de 2008

PITA


Juan Pita

El ferrolano Juan Pita fue uno de esos futbolistas que por la forma de entender el juego y el deporte, hay que considerarlo como un eterno sello de identidad del Racing histórico y del fútbol ferrolano. En unos tiempos como los actuales, en los que la identidad de los clubs de fútbol en muchos casos ya sólo reside en el sentimiento de los aficionados y en los casi siempre olvidado baúl de la historia, maltratada por la vorágine de incomprensión del mercantilista presente el recuerdos de hombres como Pita es, para los amantes del fútbol ferrolano y la historia del Racing un ejercicio no sólo agradable sino de justicia.
Jugaba en ka defensa pero durante los años que defendio la casaca racinguista también lo hizo en ek centro del campo y incluso en el ataque. Era muy alto (cerca de 1,90 m de estatura) y muy fuerte, imponía un físico adecuado para aquel fútbol de sú época y rara era la vez que pasaba el balón y también al atacante. Durante la década de 1921-30 la prensa gallega lo tenía por un futbolista agresivo, sucio, conflictivo, pero esa apreciación no era correcta. Pita sabía utilizar sus cualidades pero no hay constancia de que emplease maneras violentas. Ademas, era un defensor muy disciplinado, excelente complemento en una pareja de retaguardai en la que el otro componente fuese talentoso técnicamente con balón en los pies. Pita no era precisamente técnico, pero resultaba imprescindible y el sólo podía con varios delanteros a un tiempo, por alto y en el cara a cara. "Que tengan cuidado ellos" es una frase emblemática suya cuando le pedían que fuese menos impulsivo en las acometidas con los rivales. Todo eso levantaba una mezcla de temor y admiración en otras ciudades, que, en el fondo, reconocían en el perfil de los jugadores ferrolanos, acomodado al estilo norteño imperante en eses tiempos, caracterizado por el buen rendimiento del “bloque” frente a las individualidades, el empuje constante, el alto ritmo de juego o las grandes condiciones físicas. Y Pita era un claro representante de ese perfil.

Empezó a practicar el deporte del balón redondo en muchos de los clubs que existían en la década de 1911-20 en Ferrol (Carlos V, Improvisado, Jaime I, Once Vengadores, Nuevo Club, etc.) hasta que dió el salto al Racing en 1920-21 desde el Dep. Ferrol, equipo del que saliera el gran Manuel Rivera y en el que acabó de forjarse para afrontar la competición oficial en el primer club de la ciudad. Pita compartió labor defensivo con Belmonte y posteriormente con Cobelo. Cuando llegó Marino a la retaguardia fue reubicado por el "maestro" Cancela al centro del campo, resultando igualmente eficaz junto a los Lozano, Ventura, Rivera, Mondragón, Basterrechea, etc. En la temporada 1923-24 llegó a jugar como defensa, centrocampista y hasta de interior, y marcó los dos goles de la vitoria ante el Eiriña en Pontevedra, donde era temido y mismo visto con antipatía cada vez que el Racing jugaba allí.

Pita estuvo en el Racing hasta la temporada 1928-29. Planas no contaba mucho con él. La "vieja guardia" que integraba junto a los Abrodes, Touriño y compañía empezaba a pasar a la historia para dar paso a los "diablos verdes". Aunque volvería a jugar con el Racing en tres oportunidades posteriores y sería objeto de un homenaje cuando, ya retirado, la enfermedad hizo mella en su portentoso físico. Todo era poco para un futbolista siempre entregado sobre el terreno de juego, que se desvivía por sus colores aunque tuviese que acabar expulsado en la defensa de los intereses de su equipo. Un jugador que hacía vibrar a la afición del viejo Inferniño. Por corazón y nobleza.

Fuente : Circulo Racinguista